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  • Entrevistamos a Josep Arbiol, miembro del jurado de la 7ª edición de Participa Méliès

    1 abril, 2019

    Josep Arbiol es presidente de la Asociación cultural “Jordi el Mussol” y hasta ahora fue director de la Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE), un festival de cine dirigido niños y niñas, jóvenes y profesorado. Cuenta con una amplia experiencia en el mundo educativo y audiovisual. Ha dirigido películas educativas como Un barrio de cine, algunas de ellas premiadas en numerosos festivales y competiciones nacionales e internacionales. Hablamos con él sobre cómo descubrió la obra de Méliès, la MICE y la importancia del cine y del audiovisual en la educación.

    ¿Recuerdas cuál fue tu primer contacto con el cine de Georges Méliès?

    Viaje A La Luna, en eso no creo que vaya a ser muy original. La vi en el cine que regentaba mi tío abuelo en Estivella, antes del largometraje Tres sargentos bengalíes. El cine y la literatura eran mis pasiones de pequeño y descubrir a Julio Verne en la gran pantalla de esa manera, cuando había leído la mayoría de sus libros, fue mágico para mí. No pasó desapercibida esa proyección, la tengo grabada en mi retina. Aún hoy, cuando recuerdo el libro de Verne no puedo desligarlo de la imagen de la Luna de Méliès en la gran pantalla amarillenta del cine de mi tío José.

    ¿Cómo valoras la pasada edición de la MICE, la Muestra Internacional de Cine Educativo que has dirigido?

    Estoy radiante, feliz, exultante, muy contento. Cuando hace siete años nos planteamos crear la MICE en ningún momento, ni en el mejor de nuestros sueños de cine, hubiésemos imaginado que la MICE hubiese desembocado en lo que ha sido esta edición. Ni por cantidad de espectadores, ni por duración, ni por variedad de propuestas. Algo que me gustaría destacar es la implicación cada vez mayor de los centros educativos. La MICE es la gran pantalla del cine hecho en el aula, por tanto, el objetivo está más que cumplido. Si a ello le unes el apoyo del sector profesional al trabajo de base, realizado por nosotros, tenemos la combinación perfecta. Poder tener a Hanna Schygulla o a Martín Cuenca o, como tuvimos el año pasado, a Marisa Paredes o Agustí Villaronga es todo un lujazo para un festival con una finalidad pedagógica.

    En un artículo de opinión dijiste que el éxito de la MICE está en el profesorado que ha participado ¿Qué le dirías a un profesor/a para animarle a introducir el cine en el aula?

    Primero que olvidara el miedo y el tópico del alumnado nativo digital. Algunos profesores temen no estar a la altura del alumno que se maneja con las nuevas tecnologías puesto que piensan que ya nacieron con ellas. Cuando yo nací los coches circulaban por las calles y tuve que aprender a conducir, y las normas de circulación para poder llevar un volante. Y al principio no fue fácil, pensé que nunca podría conducir ni un motocarro automático y ahora me atrevo hasta con autobuses. No podemos, en el siglo XXI, obviar que estamos en el siglo de la imagen y no utilizarla. El audiovisual es un lenguaje que debemos enseñar porque es el imperante en la sociedad. Tener alumnos sin competencias en códigos audiovisuales es abocarlos a la manipulación de los medios y dejarlos expuestos a ser títeres. En cuanto al cine, si la literatura está dentro del aula también lo ha de estar el cine (no confundamos cine con audiovisual) y hemos de darle una vuelta a la utilización que hasta ahora se ha hecho del cine para además del aspecto lúdico, al cual jamás hemos de renunciar, podamos aprovechar todas sus cualidades didácticas y formativas.

     

    “No podemos, en el siglo XXI, obviar que estamos en el siglo de la imagen y no utilizarla”.

     

    Has comunicado que esta ha sido tu última edición de la MICE como director, ¿tienes en mente dirigir algún otro proyecto relacionado con el cine y la educación?

    Si la pregunta es si dejo la MICE por otra propuesta diferente, la respuesta es no. No hay nada a tiro hecho. Creo que después de siete años al frente del festival es sano para mi e higiénico para el festival que otras manos le den una vuelta y que se aporten ideas frescas. La innovación y la educación deben ir siempre unidas. La MICE está consolidada tanto a nivel local como internacional, y estoy muy orgulloso de ello.  Mi intención ahora es descansar. No obstante, siempre he sido hiperactivo. ¡Que les pregunten a mis maestros de primaria! En el año 1993 grabé mi primer audiovisual en el aula y desde ese momento no he parado. Es más, tenía mi plaza en un colegio de Benetússer y pedí el traslado a Valencia. Mi objetivo era oxigenarme durante una temporada y llegué con la intención de estar bien callado en el nuevo centro sobre mi trabajo en educomunicación. Antes de Navidades ya estaba realizando un proyecto. Quiero decir que mi idea es tomar fuerzas y si surge algo interesante o diferente pues ya veríamos. En 26 años mi vida y mis amistades giran en un 90% en torno al mundo del cine y la educación. Difícilmente me los podré quitar de encima. Ni tampoco lo pretendo.

    ¿Qué ofrece el cine o el audiovisual, en general, como herramienta educativa?

    La lectura y el estudio de la imagen. En el aprendizaje tradicional se es espectador. El uso del cine y el audiovisual en la educación es un valor básico dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje que favorece la consecución de objetivos de muy diferente índole y utilizando un camino dinámico y efectivo. Es un poderoso recurso informativo que permite acceder a contenidos, valores individuales o sociales y estimula el desarrollo de competencias como la capacidad de observación, análisis, reflexión y juicio crítico. Involucra a las personas tanto dentro de la dimensión cognitiva como afectiva, ética, social e individual. El cine, incluido en la educación, sirve para cubrir temas y contenidos que sin ser evaluables merecen especial atención educativa: materias transversales, educación integral, tutoría, orientación, … También puede utilizarse como estímulo para despertar en el alumnado el interés por determinados temas de áreas curriculares. Y por supuesto también por el placer de disfrutar del buen cine.

     

    “El cine sirve para cubrir temas y contenidos que, sin ser evaluables, merecen atención educativa”.

     

    La escritura y creación de la imagen. Un aprendizaje activo en el que se es realizador. Se trata de aprender haciendo cine, escribiendo imágenes, narrando digitalmente. Mostrar la necesidad de llevar al aula la enseñanza de la escritura de la imagen. Los estudiantes deben saber detectar, analizar y comprender elementos técnicos fílmicos que les permiten ser competentes y críticos en la construcción de sus propios mensajes audiovisuales, competencia fundamental en el entorno mediático actual de cultura participativa. Es un paso adelante del aprendizaje contemplativo, que se produce de “aprender mirando cine” a un aprendizaje proactivo en el que los jóvenes se implican en la elaboración de sus propios mensajes, aplicando su creatividad e inquietudes.

    ¿Qué importancia o valores educativos ves en el concurso Participa Méliès?

    Cuando conocí Participa Méliès me sorprendió. Me pareció una gran propuesta. Cómo volviendo a los orígenes del cine podíamos introducir a los jóvenes de ahora en la magia del cine. Chapeau. Dos pájaros de un tiro. Lectura e historia del cine, a la vez que escritura de imágenes. Compresión y expresión de una manera lúdica y con perspectiva histórica. Seguí la propuesta online durante algún tiempo hasta que tuvimos la oportunidad de colaborar hace un par de años con ocasión de la 5ª MICE. Es para mí todo un honor poder involucrarme directamente en esta nueva edición.

    ¿En qué te vas a fijar a la hora de valorar los vídeos del concurso de vídeos Participa Méliès?

    Lo más importante es la originalidad y la creatividad. Cómo a partir del uso de las técnicas de Méliès son capaces de narrar una historia. De contar una historia. Y he repetido la palabra historia porque para mí es fundamental que, además del esteticismo, las imágenes me transmitan un mensaje. A partir de ahí estudiaré el mensaje y los contenidos. Espero e imagino que la decisión será complicada. Viendo los trabajos de anteriores ediciones el nivel es más que digno.

     

    “Para mí es fundamental que, además del esteticismo, las imágenes transmitan un mensaje”.

     

    Sin mojarte sobre los vídeos participantes en la 7ª edición, ¿hay algún corto de pasadas ediciones que quieras destacar? ¿Por qué?

    Pedirle a un director de un festival que destaque trabajos de centros educativos públicamente es algo comprometido. El trabajo en el aula no es un trabajo que se haga para ser mejor que los otros, ni con una finalidad comercial, aunque se juegue al divertido juego de los premios. La misma pregunta realizada sobre los trabajos de la sección profesional sería más fácil de responder. No obstante, si me gustaría resaltar el trabajo y la utilización del audiovisual que se hace en algunos centros con alumnado con necesidades educativas especiales o en centros ocupacionales. Quizás, al no ser mi campo de trabajo, fue para mí el más innovador y el más arriesgado. Dos centros, uno de Villena y el otro de Denia, para mí destacan a nivel internacional. Y creo que ni ellos mismos lo sabían, es el problema de la debilidad de las redes… He mostrado sus trabajos en muchos festivales internacionales y siempre sabía que las preguntas posteriores iban a estar centradas en esos dos cortometrajes.

    Entrevistamos a Josep Arbiol, miembro del jurado de la 7ª edición de Participa Méliès

    Puedes seguir a Josep Arbiol en Facebook y a la Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE) en Twitter.

    Conoce aquí al resto del jurado de la 7ª edición de Participa Méliès.

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