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  • Secuencias de planos. Pequeña guía para evitar errores frecuentes

    6 marzo, 2019

    En los orígenes del cine, cuando Georges Méliès rodaba sus primeras películas, los cineastas de la época utilizaban un formato de encuadre concreto: un plano general fijo. Aunque experimentaban con el nuevo medio para descubrir sus posibilidades expresivas, las películas se caracterizaban por tener el mismo tipo de encuadre.

    Hoy en día, el cine y la técnica cinematográfica han evolucionado tanto que tenemos un montón de opciones para realizar nuestros vídeos y películas. No obstante, ¡eso significa también que tenemos más posibilidades de cometer equivocaciones cuando filmamos! Y, como sabéis, un error durante la filmación pasa factura en el momento de montar la película…

    Para prevenirlo, os ofrecemos un consejo que os será útil si decidís experimentar con los tipos de planos. Cuando nos estamos iniciando en el mundo del cine, una buena táctica para grabar escenas es organizarlas empezando por un plano general, siguiendo con un plano medio y continuar con un primer plano. Evitaremos así los cambios de plano bruscos que descolocan al público y ayudaremos a los espectadores a situarse en el contexto de la película.

    Como podemos ver en esta secuencia de imágenes, el plano general nos ayuda a presentar el contexto de la escena: el espacio donde tiene lugar la acción, los personajes y los elementos que intervienen. Mediante un plano medio, con un encuadre más cerrado, centraremos la atención en un personaje o unos personajes concretos, poniendo el foco en sus acciones y movimientos. Si finalmente introducimos un primer plano, captaremos mejor aún las emociones y los detalles de la escena que interpretan los personajes a partir de las expresiones faciales y de su mirada.

    Pequeña guía para evitar errores frecuentes: secuencias de planos

    Esta técnica también podemos utilizarla a la inversa (pasar de un primer plano a un plano medio y terminar con un plano general) para evitar saltos excesivamente repentinos entre encuadres. Es una fórmula que se usa a menudo para jugar con la curiosidad y las expectativas del público. Si lo primero que vemos de una escena es un primer plano de un personaje que está llevando a cabo una acción, nos pica la curiosidad y queremos saber qué está haciendo, ya que el encuadre no nos permite verlo de entrada, y esperamos con impaciencia el cambio de plano.

    Como el cine no es solo lo que contamos sino cómo lo contamos, podemos aprovechar para sorprender al espectador y mostrarle que, en realidad, el personaje está realizando una acción completamente diferente de la que intuíamos.

    Os animamos a practicar esta técnica en vuestros vídeos para que veáis las diferencias y consigáis cortometrajes más dinámicos y sorprendentes.

    Esto no significa que el uso de un solo plano general sea negativo, ¡simplemente son formas diferentes de narrar las historias! En cada edición recibimos historias tan maravillosas y divertidas como esta:

     

    Si queréis consultar otros errores comunes que hay que evitar durante el proceso de rodaje, aquí os dejamos el resto de los enlaces de nuestra pequeña guía:

    Pequeña guía para evitar errores frecuentes: ¿Necesito script?

    Pequeña guía para evitar errores frecuentes: ¿Qué es el salto del eje?

    Pequeña guía para evitar errores frecuentes: El salto de angulación

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