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  • El salto de angulación. Pequeña guía para evitar errores frecuentes

    29 mayo, 2018

    En el mundo del audiovisual se habla de “salto” cuando estamos viendo un vídeo y notamos de forma excesiva cómo cambia un plano del anterior porque el corte entre los dos planos no es suave u orgánico. ¿Por qué ocurre esto? Una de las causas más posibles es un error muy común que se produce en parte durante el rodaje y que se denomina “salto de angulación”.

    El salto de angulación sucede cuando unimos dos planos de una misma escena que se han filmado desde una posición de cámara prácticamente igual. Este efecto aumenta cuando, además, se parecen también mucho el tamaño del plano (plano general, plano medio, etc.) y la altura del punto de vista (picado, contrapicado, etc.) de los encuadres de los planos que queremos unir.

    Una solución para evitar este error es aplicar “la regla de los 30 grados”, según la cual no podemos montar sucesivamente dos planos filmados por dos cámaras posicionadas formando entre sí un ángulo menor de 30 grados. Si en el momento de rodar una escena de nuestra película realizamos dos planos con una posición de cámara demasiado similar, cuando montamos los dos planos el espectador no percibe un cambio deliberado en el punto de vista del plano sino un error, una distorsión, un salto injustificado.

    Para que esto no ocurra debemos tener en cuenta dónde hemos situado en el set de rodaje la cámara para grabar el primer plano. Podemos indicar con una cinta en el suelo el lugar donde situamos las cámaras para tenerlo siempre claro, como hacen los profesionales. Así, si luego decidimos incorporar otro plano de la misma escena que sea parecido podremos buscar fácilmente una posición más alejada de ese primer punto para grabar un segundo plano que nos sea útil a la hora de montar la escena. Esa posición tendrá que tener siempre un ángulo de distancia superior a 30 grados entre los dos puntos de cámara, como podemos ver en esta imagen. ¡Así podremos editar nuestra película de forma más sencilla y orgánica!

    Fuente Imagen

    También es importante reflexionar sobre los planos que hemos decidido grabar durante el rodaje. Si estamos rodando dos planos demasiados similares, preguntémonos: ¿qué nos aporta el cambio de plano? Si la respuesta es “nada”, ¡no hará falta que rodemos ese plano! Será mejor que invirtamos esfuerzos buscando un tipo de plano con un encuadre o una angulación diferente que enriquezca el montaje de nuestro corto.

    Soluciones para arreglar los saltos de angulación

    Si no hemos tenido en cuenta esta regla durante el rodaje, durante el montaje tenemos soluciones para arreglar este tipo de saltos sin necesidad de volver a rodar la escena:

    • Podemos interponer entre esos dos planos otro plano de la misma acción con una angulación, un encuadre y una profundidad de campo muy diferentes para evitar el salto de angulación entre ambos planos.
    • Si no disponemos de ningún otro plano de la misma escena, también podemos insertar un plano recurso. Por ejemplo, podemos mostrar una reacción a la acción que estamos narrando, que puede ser un gesto o una mirada, o un detalle concreto de la escena que puede ser un elemento determinado, un reloj, una huella… Como el plano recurso tendrá una angulación o un encuadre diferente también evitaremos que salten los dos planos.

    Hay que tener en cuenta, no obstante, que la regla de los 30 grados se incluye dentro de los parámetros y el estilo del lenguaje cinematográfico clásico, que se caracteriza por un tipo de montaje funcional y orgánico.

    En oposición a esta manera de hacer cine, hay cineastas que incorporan el uso de estos cortes en sus películas de un modo deliberado: son los jump cuts. Se utilizan para marcar breves elipsis temporales que omiten una parte de la acción y también con fines creativos, para generar tensión, desconcierto… Se trata de un recurso muy utilizado en la comedia y en formatos como el sketch.

    Al final de la escapada

     

    Annie Hall

     

    La tienda de los horrores

     

     

    Si os resulta familiar… ¡Correcto! Los jump cuts existen en realidad desde los orígenes del cine. ¡El propio Georges Méliès supo darles un uso creativo desde el principio convirtiéndolos en lo que conocemos como “el truco de sustitución  para impresionar al público!

     

    La pesadilla

     

    Como hemos podido comprobar en este post y en los anteriores sobre errores frecuentes, para facilitar la fase de edición de nuestros cortometrajes es esencial planificar muy bien el rodaje: pensar los tipos de planos que queremos grabar, decidir dónde pondremos la cámara, planificar el montaje que tenemos pensado con el storyboard, grabar planos recurso… En definitiva, tener un control de todo lo que grabemos durante el rodaje.

    Por lo tanto, como ya vimos, la figura del script es muy útil para anotar las tomas del rodaje que son buenas y que pueden ser útiles en el montaje final para descartar opciones. De este modo no será necesario que visualicemos todo lo que hemos rodado.

    Ver también: ¿Necesito script?¿Qué es el salto del eje?

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